Lionel Messi, el artífice de las mayores alegrías de Argentina

2026-08-31 16:19:29 - ARGENTINA

Zurdo, con un talento inigualable y convertido a través de los años en líder absoluto, Lionel Messi deja la selección argentina como capitán y protagonista de las mayores alegrías de la historia de la Albiceleste.

A los 39 años, el Diez cerró este lunes una relación de 21 temporadas con la selección marcada por derrotas dolorosas, una renuncia, un regreso triunfal, una consagración tardía... y un romance eterno.

"Queda poco y se van cerrando etapas y esta es una que me duele mucho. Amo, amé y amaré siempre estar en la Selección. Me vacié, ya no tengo más para dar y aparte vienen chicos muy grandes atrás que merecen estar", escribió el astro en Instagram.

El último episodio fue la final del Mundial 2026 el 19 de julio, con una derrota por la mínima ante España (1-0) que lo dejó a las puertas de celebrar una segunda estrella, cuatro años después de su hora más feliz: la Copa del Mundo en Catar 2022.

Messi deja para Argentina un legado inconmensurable, con números que asoman casi imposibles de superar, convertido desde hace largo rato en el jugador con más partidos con la Albiceleste (207).

También es dueño del récord de máximo artillero, con 125 goles, más la plusmarca en asistencias (68) y mayor cantidad de cotejos disputados en Copas del Mundo (34). 

A esta altura, Messi puede recordar con otros ojos aquel bautismo poco propicio en 2005, cuando el DT José Pekerman lo hizo debutar en un amistoso contra Hungría. El zurdo duró menos de un minuto en el campo, expulsado por el árbitro alemán tras haberle dado un manotazo a un rival.

- Legado para la historia -

Nacido en Rosario, unos 300 km al noroeste de Buenos Aires, Messi se instaló en 2023 en Miami con Antonela Roccuzzo, su pareja de toda la vida, y sus tres hijos para jugar en Inter Miami de la MLS.

Tiene contrato hasta 2028 con el club floridano, competidor en una liga menor que le permitió ahorrar fuerza y energía para dar lo máximo por su país tras conquistar Europa con el FC Barcelona (2004-21).

Su legado marca un compromiso definitivo con Argentina, una elección que hizo desde pequeño y mantuvo incluso cuando, ya radicado en Barcelona, pudo jugar para España pero prefirió esperar el llamado del país que lo vio nacer.

Tras más de dos décadas con la camiseta celeste y blanca, Messi dejó partidos inolvidables, desde sus tripletes ante Brasil en 2012 y ante Ecuador en las eliminatorias a Rusia 2018, hasta la final de Catar 2022 ante Francia, en la que marcó dos goles y lideró a Argentina hacia su tercer título mundial. 

Su palmarés con Argentina incluye aquella Copa del Mundo, primer título mundial de la Albiceleste en 36 años desde la epopeya de Diego Maradona en México 1986, además de las Copas América de 2021 y 2024, el oro olímpico de Pekín 2008 y la Finalissima de 2022. 

La Copa América de 2021, primer título de la absoluta en casi tres décadas, fue ante Brasil en el mismísimo Maracaná.

Pero los números parecen poca cosa al lado de las exhibiciones de talento que brindó en la recta final de su asombrosa carrera, cuando se dio el lujo de pasar largos tramos caminando sobre el césped y, aun así, resultar decisivo.

- El quiebre de 2016 -

¿Una imagen para el recuerdo? Cuando eludió a cuatro ingleses en la semifinal de Norteamérica 2026, incluido Harry Kane, antes de ser derrumbado.   

"¿Qué más tiene que hacer para ser considerado el mejor de la historia?", preguntó entonces el seleccionador argentino, Lionel Scaloni.  

El romance de Messi con los Mundiales, sin embargo, empezó con desamor: eliminaciones precoces en 2006, 2010 y 2018, y la final perdida ante Alemania en Brasil 2014.

También dolieron las dos finales de Copa América perdidas ante Chile, sobre todo la de 2016, cuando anunció con amargura un retiro que resultó temporal para fortuna del fútbol: "Ya está, se terminó para mí la selección". 

Pero regresó dos meses después para intentar conquistar a un pueblo que, derretido por el recuerdo de Maradona, por años lo sintió lejano y lo criticó sin tregua.

Desde entonces se transformó. Pasó de ser un hombre determinante pero silencioso, a asumir la cinta de capitán y el liderazgo de unos albicelestes que lo rodearon y le hicieron saber que era su número uno.   

Scaloni dio al astro lo que otros no otorgaron: un grupo de soldados dispuestos a morir por su general. Un general que en Norteamérica se mostró vulnerable, de lágrima y sonrisa fáciles, en medio de problemas de salud de su padre, Jorge, su representante y bastón que falleció hace tres semanas. 

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Fuente: google.com